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Title: Antifascismo
Description: Política stalinista que encubre la defensa del orden capitalista y la alianza con una parte de la burguesía bajo la supuesta necesidad de derrotar «primero» a la contrarrevolución bajo su forma fascista.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Antifascismo
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> Política stalinista que encubre la defensa del orden  capitalista y la alianza con una parte de la burguesía bajo la supuesta  necesidad de derrotar «primero» a la contrarrevolución bajo su forma  fascista.

## Del *tercer periodo* y el *socialfascismo* al *antifascismo*

En 1928 la IIIª Internacional aprueba en su Vº Congreso el «[socialismo en un solo país](https://diccionario.marxismo.school/Socialismo%20en%20un%20solo%20pa%C3%ADs)»... es decir, su supeditación -y por tanto la de la Revolución mundial que representaba- al [capitalismo de estado](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20de%20estado) ruso. [Zinoviev](https://diccionario.marxismo.school/Zinovietismo) proclama la entrada en un «tercer periodo» de la oleada revolucionaria  en el que el principal enemigo sería la socialdemocracia, convertida,  según él, en un apéndice del fascismo. El primer grupo «antifascista»  será así el «Roter Frontkämpferbund», el grupo paramilitar del KPD,  dedicado a la organización de peleas y enfrentamientos callejeros con  sus equivalentes nazis y los grupos de jóvenes socialdemócratas.

La teoría del «socialfascismo» solo podía alienar aun más a los  millones de trabajadores organizados todavía en sindicatos,  organizaciones culturales, deportivas, cooperativas, formalmente  socialdemócratas. No tanto por influencia del SPD, como por la  experiencia de ver las «Roter Frontkämpferbund» y las SA nazis como  problema de seguridad para sus mismas sedes. El resultado son los  avances electorales de Hitler y la incapacidad para darles una respuesta de clase desde el KPD. Conscientes, los stalinistas y zinovietistas  alemanes proclaman «después de Hitler, llega nuestro turno». Obviamente, una vez Hitler alcanzó el gobierno, no llegó otra cosa que la  destrucción del tejido asociativo de clase por el nazismo y la  desarticulación y represión del movimiento obrero en Alemania.

## La invención del antifascismo como táctica por la Komintern

Cuando la Comintern cierre etapa en 1935 en su VI Congreso, el  resultado de su giro será aun peor: el antifascismo se ha convertido en  colaboración de clases bajo la consigna del [Frente Popular](https://diccionario.marxismo.school/Frente%20popular): formar alianzas electorales con los partidos «democráticos» para ayudar a su triunfo electoral bajo un discurso patriótico antifascista.

> Su congreso proclama al mismo  tiempo que todos los países del mundo, desde la Alemania fascista hasta  la Noruega democrática, desde Gran Bretaña hasta la India, desde Grecia  hasta la China, tienen la misma necesidad de un «Frente Popu­lar» y,  donde sea posible, un gobierno del Frente Po­pular. El congreso es  importante porque señala el ingreso definitivo de la Comintern -tras una serie de vacilaciones y pasos en falso- en su «cuarto período», cuyo  lema es «todo el poder a Daladier» [ministro republicano francés], su  bandera es la tricolor, y su himno la Marsellesa, que ahoga los sones de la Internacional.
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> «El viraje stalinista». León Trotski, 1935

## El antisfascismo ariete contra la Revolución española

La insurrección obrera generalizada el 19 de julio de 1936 da  respuesta al golpe de estado militar armando al proletariado y  desarticulando el estado republicano en media España. El PCE se  convierte entonces en el principal «partido del orden», defensor de la  reconstitución del estado y la defensa de la propiedad privada. Su  estrategia pondrá a prueba la política «antifascista» del Komintern.

El [stalinismo](https://diccionario.marxismo.school/Stalinismo) trataba de desviar al proletariado en armas, organizado en multitud de  comités y organizaciones locales poco o nada coordinadas, a la guerra  con el ejército franquista bajo el argumento de «primero la victoria,  luego la revolución», mientras alienta la reconstitución del estado -y  sus cuerpos represivos y militares- en la retaguardia reconstruir el  estado alrededor del gobierno catalán y el [Frente Popular](https://diccionario.marxismo.school/Frente%20popular). 

Era este último la expresión electoral de alianza «antifascista»  formada con los partidos republicanos, el PSOE, el propio PCE y el POUM  sobre un programa de restauración del orden democrático, la propiedad  privada y la disolución de las milicias con el encuadramiento de los  obreros armados en el ejército republicano reconstituido con asesores  militares rusos; programa que fue el que unió la contrarrevolución  interna y los imperialismos externos en la masacre de la revolución  española.

## El antifascismo como consigna de reclutamiento para la guerra imperialista

Derrotada la Revolución española, el antifascismo se convertirá en  consigna de reclutamiento imperialista en España primero, a través de  las Brigadas Internacionales y durante la Segunda Guerra Mundial cuando  Hitler rompa su pacto con Stalin. Incluso al sector centrista de la IV  Internacional, nacida para proclamar el [derrotismo revolucionario](https://diccionario.marxismo.school/Derrotismo%20revolucionario) al estallar las hostilidades, utiliza el «antifascismo» como forma de  escapar de sus deberes y encontrar un terreno común con el estado.

> El S.W.P. retraía deliberadamente  las formulaciones revolucionarias contra la guerra imperialista, y se  negaba a hacer acto de lucha contra ella. Se justificaba pretendiendo  camuflarse al ojo policíaco y adaptar sus tonos a lo receptible por los  oídos entonces patrióticos del proletariado. 
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> Pero lo más  despreciable y al mismo tiempo trágico del oportunismo es que,  cortándose el acceso a la educación y la movilización revolucionaria de  las masas, no elude, sin embargo, los golpes de la reacción a menos de  sometérsele por entero. Así los dirigentes del S.W.P. se vieron  sarcásticamente acusados por su gobierno de internacionalismo y  derrotismo revolucionario, aquello mismo a que daban esquinazo, y fueron a la cárcel durante año y medio o dos por un delito que tenían la  obligación de haber cometido, pero que ellos se guardaron siempre de  cometer. [...] 
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> Los dirigentes americanos del S.W.P. tenían poco  de la fibra y la consistencia mental de un Liebknecht. Proclamaron ante  sus jueces, no la necesidad de transformar la guerra imperialista en  guerra civil, sino en «verdadera guerra contra el fascismo». Acusaban  torpemente al gobierno americano de incapacidad para dar cuenta de  Berlín, y su prensa presentaba estupendos programas para derrotar a  Hitler. 
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> Las palabras, derrotismo revolucionario les daban grima y les pusieron el veto. Todas las formulaciones internacionalistas fueron cuidadosamente tachadas de revista y periódico, incluyendo la simple  voz imperialismo a menos que se refiriese al enemigo nacional. Durante  toda la guerra -argumento por sí solo abrumador- no organizaron un sólo  acto contra ella, ni tiraron un sólo volante. En fin, comparando su  política con la de los partidos centristas de entonces. el I.L.P. inglés y el P.O.U.M. español, la similitud entre ambas llegaba incluso a la  identidad terminológica. En una palabra, el S.W.P. substituyo la  política revolucionaria por la política burguesa y stalinista del  antifascismo, mero truco de leva imperialista gemelo de la hitleriana  lucha contra la plutocracia.
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> «[La IVª Internacional](https://marxismo.school/archivo/1959%20La%20IV%C2%AA%20Internacional)». G. Munis. 1949

No contentos con eso apoyarán a las «guerrillas partisanas  antifascistas» que, organizadas y apoyadas por los imperialismos aliados en Italia, Yugoslavia, Grecia y otros países, reprimirán los  movimientos de clase tendentes a convertir la guerra imperialista en  revolución tan pronto como rusos, británicos o estadounidenses «liberen» el territorio. Desde las huelgas de masas en el Norte de Italia -que  habían vencido al estado fascista y los ocupantes alemanes- a la  insurrección griega, donde los stalinistas reprimirán de la mano del  ejército británico.

No se puede esperar otra cosa de una ideología que nos llama a  «renunciar a todo menos a la victoria»... sobre el fascismo. Es decir,  renunciar a todo con tal de mantener una forma de gobierno consagrada a  sostener el orden social existente.
